Íberos
Alcoi presenta los últimos tiempos del poblado ibérico del Cabeço de Mariola
El Museo Arqueológico Municipal Camilo Visedo de Alcoi inauguró el 26 de noviembre de 2021 la exposición «Entre ibers i romans. Arqueologia al Cabeço de Mariola». La muestra trasladaba a las salas los resultados de las investigaciones en este poblado, situado entre Alfafara y Bocairent, y prestaba especial atención al final de la cultura ibérica.

El proyecto reunió a la Universidad de Alicante y al museo alcoyano. Las excavaciones se desarrollaron entre 2013 y 2019 bajo la dirección de Ignasi Grau Mira, con la colaboración del antiguo director del museo Josep Maria Segura Martí y de estudiantes vinculados principalmente a ambas instituciones. El INAPH y el departamento universitario difundieron la convocatoria de la exposición el 18 de noviembre.
La investigación examinó un emplazamiento estratégico de la sierra de Mariola que estuvo habitado durante buena parte del primer milenio a. C. Un estudio de Grau publicado en 2021 documentó sucesivas fases de ocupación y una intensa transformación del recinto durante los siglos II y I a. C. El final del poblado se enmarca en los primeros tiempos del dominio romano.
Las excavaciones recuperaron centenares de objetos: herramientas, armas, adornos, monedas y, sobre todo, recipientes cerámicos. Entre las piezas expuestas destacaba el llamado Vas de la Dansa, presentado por primera vez al público. La exposición buscaba compartir ese conocimiento tanto con especialistas como con el resto de la sociedad.
Su permanencia estaba prevista hasta abril de 2022. A la inauguración asistieron Maribel Beltrán, directora del Secretariado de Infraestructuras para la Investigación de la Universidad de Alicante, y Lorena Zamorano, concejala de Patrimonio Histórico.
Un poblado sobre la Valleta d’Agres
El Cabeço de Mariola ocupa una meseta elevada, a unos 1.050 metros de altitud, desde la que se domina la Valleta d’Agres. Ese corredor conectaba rutas importantes del territorio. La posición ayuda a explicar el valor estratégico del asentamiento y su larga ocupación, documentada desde el siglo IX hasta el I a. C.
Las excavaciones permiten observar cambios dentro de una misma etapa histórica. Hacia mediados del siglo II a. C. se reforzó el perímetro defensivo y se construyeron compartimentos adosados a la muralla. El estudio de Ignasi Grau relaciona esas transformaciones con las dinámicas de la expansión romana, atendiendo también a la participación de las comunidades locales.
Los muros, las cerámicas y los suelos documentan distintos aspectos de la ocupación del Cabeço de Mariola. La procedencia de las piezas expuestas conecta la colección del museo con las habitaciones y las capas excavadas. Esa relación permite seguir las transformaciones del poblado en los primeros tiempos del dominio romano.



