Neolítico
Un muro de Tel Hreiz fue interpretado como defensa neolítica frente al avance del mar
Los habitantes neolíticos de Tel Hreiz, en la costa mediterránea de Israel, pudieron construir un muro para frenar los efectos del ascenso del mar. Un estudio publicado el 18 de diciembre de 2019 interpretó una alineación de grandes bloques, de más de cien metros, como una defensa costera que solo habría protegido temporalmente el poblado.

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La investigación, firmada por especialistas de la Universidad de Haifa, la Universidad Flinders, la Autoridad de Antigüedades de Israel y la Universidad Hebrea, situó el asentamiento hace entre 7.500 y 7.000 años. El artículo de PLOS ONE relacionó su desaparición con la transformación de la costa tras la última glaciación. Los investigadores interpretaron el muro como una defensa marítima a partir de su posición, de sus materiales y de su relación con el poblado.
Los bloques se dispusieron en el lado del poblado expuesto al mar. Su tamaño y procedencia los diferenciaban de otros materiales empleados en las viviendas: los autores propusieron que habían sido transportados desde cauces situados a uno o dos kilómetros. La longitud de la estructura y el esfuerzo de reunir aquellas piedras sugieren una intervención colectiva para afrontar un problema que excedía a una sola casa.
El equipo examinó explicaciones alternativas, entre ellas un límite, una construcción doméstica o una instalación relacionada con actividades ganaderas. La posición paralela a la antigua costa, la relación con los restos del poblado y la ausencia de una explicación topográfica más adecuada favorecían la hipótesis de protección frente al oleaje. La datación se apoyaba en el contexto arqueológico y en materiales asociados al asentamiento.
Según la reconstrucción de los investigadores, Tel Hreiz se había establecido originalmente a una cota de unos dos o tres metros sobre el mar. El ascenso posglacial, estimado para aquel contexto entre cuatro y siete milímetros anuales, podía sumar entre doce y veintiún centímetros durante una vida humana y hasta setenta centímetros en un siglo. Al acercarse el agua, aumentaba la exposición de las construcciones a episodios destructivos de oleaje.
Ehud Galili señaló que la suma de esos cambios habría obligado a intervenir. El muro proporcionó, en la interpretación del estudio, una respuesta temporal: la comunidad acabó abandonando el lugar y los restos quedaron sumergidos. La duración de la defensa y el papel de episodios concretos de oleaje permanecían abiertos.
El yacimiento se conocía desde la década de 1960, pero la retirada natural de sedimentos durante temporales posteriores, especialmente en 2012 y 2015, permitió documentar sectores antes ocultos. Jonathan Benjamin destacó la singularidad de la estructura entre los poblados sumergidos conocidos de la región. Los autores la presentaron como la defensa costera más antigua identificada hasta entonces.
Las investigaciones se desarrollaron bajo la responsabilidad de la Universidad de Haifa y de la Autoridad de Antigüedades de Israel en distintas campañas. Los materiales quedaron depositados en instalaciones de esta última institución en Cesarea y Beit-Shemesh.
Los autores compararon aquella experiencia con los dilemas de proteger o abandonar asentamientos amenazados por el mar. Señalaron diferencias entre las poblaciones antiguas y actuales y entre sus tasas de subida del nivel marino, junto a decisiones compartidas sobre defensa costera, adaptación y abandono.
Los poblados sumergidos de la costa del Carmelo
Tel Hreiz forma parte de un patrimonio neolítico que hoy se encuentra bajo el Mediterráneo. En la costa del Carmelo se han documentado varios asentamientos que conservan construcciones y materiales de comunidades establecidas junto a una línea de costa distinta de la actual. Su posición submarina es, por tanto, un resultado de la historia del paisaje y no una característica de su ocupación original.
Atlit-Yam ofrece un término de comparación regional, aunque pertenece a una etapa anterior. Sus pozos y otras estructuras muestran la importancia del agua en la organización de los asentamientos costeros. El estudio de Tel Hreiz alude a modificaciones de pozos relacionadas con el ascenso de las aguas, una respuesta diferente de la construcción de una barrera frente al oleaje.
Los poblados sumergidos conservan respuestas distintas a los cambios del litoral, desde modificaciones de pozos hasta la barrera frente al oleaje propuesta para Tel Hreiz. Sus secuencias muestran momentos y condiciones de ocupación diferentes en la costa del Carmelo.



